El campeón escribió una historia diferente y dejó atrás los viejos fantasmas

Selección: Argentina

El campeón escribió una historia diferente y dejó atrás los viejos fantasmas

La victoria por 3-0 sobre Argelia en el debut del Mundial 2026 no solo le permitió a la Selección argentina comenzar con el pie derecho la defensa de su corona. También significó el final de una racha negativa que acompañaba al equipo desde hacía más de cuatro décadas. Con la contundente actuación coronada por los tres goles de Lionel Messi, Argentina consiguió quebrar el maleficio que perseguía a los campeones del mundo albicelestes en sus estrenos posteriores a una consagración mundialista. Hasta este martes, las dos experiencias previas habían terminado en derrota. Luego de conquistar el Mundial de 1978 como anfitrión, el seleccionado argentino inició su participación en España 1982 con una caída por 1-0 frente a Bélgica, que se impuso gracias al gol de Erwin Vandenbergh. Ocho años más tarde la historia volvió a repetirse. Tras levantar la Copa del Mundo en México 1986, el equipo dirigido por Carlos Bilardo llegó a Italia 1990 como defensor del título, pero sufrió una inesperada derrota por 1-0 ante Camerún en el partido inaugural. François Omam-Biyik marcó el único tanto de aquella jornada que quedó grabada entre las mayores sorpresas en la historia de los Mundiales. Por eso, el encuentro ante Argelia tenía un valor especial. No solo marcaba el comienzo de una nueva ilusión tras la histórica conquista de Qatar 2022, sino que también representaba la oportunidad de terminar con una estadística incómoda. Y la Selección no dejó dudas.

Con una actuación dominante y una noche inolvidable de Messi, autor de los tres goles, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni consiguió el triunfo que le permitió borrar la tendencia negativa. Además, Argentina ratificó su fortaleza en los debuts mundialistas frente a selecciones africanas. El historial en primeras fechas ahora muestra cuatro victorias ante equipos del continente: 1-0 frente a Nigeria en Corea del Sur-Japón 2002, 2-1 contra Costa de Marfil en Alemania 2006, 1-0 nuevamente ante Nigeria en Sudáfrica 2010 y el reciente 3-0 sobre Argelia en Estados Unidos, México y Canadá 2026. La única excepción sigue siendo aquella derrota ante Camerún en Italia 1990. En términos generales, la Albiceleste reforzó también su tradición de buenos estrenos en la Copa del Mundo. A lo largo de su historia ganó 12 partidos inaugurales, empató uno y perdió seis. Más allá de las estadísticas, el triunfo dejó una sensación aún más valiosa: la de un campeón que sigue teniendo hambre de gloria. Argentina llegó a Norteamérica con la responsabilidad de defender el título y, en su primera presentación, envió un mensaje contundente. Esta vez no hubo fantasmas del pasado. Hubo fútbol, autoridad y una nueva página escrita en la historia mundialista de la Selección.

Fuente: AFA