Lionel Messi, el capitán que transformó el liderazgo de la Selección Argentina

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Lionel Messi, el capitán que transformó el liderazgo de la Selección Argentina

Lionel Messi construyó durante más de 15 años una historia singular como capitán de la Selección Argentina. La cinta en su brazo izquierdo fue primero una responsabilidad ocasional y, desde 2011, una condición permanente que atravesó cuatro Copas del Mundo y las distintas etapas de un seleccionado que encontró en su número 10 a su principal referente. Su liderazgo no respondió a los moldes tradicionales: fue, durante mucho tiempo, silencioso, reservado y expresado fundamentalmente dentro de la cancha. La historia comenzó mucho antes de la capitanía. Desde sus primeros pasos en las selecciones juveniles, Messi dejó en claro su compromiso con la camiseta argentina y, mientras se desarrollaba en las divisiones inferiores del Barcelona, rechazó propuestas para representar a España. Su decisión de defender a la Argentina acompañó toda su trayectoria internacional y se convirtió en uno de los rasgos centrales de su vínculo con la Selección, desde su debut hasta sus últimas presentaciones.

​​ Durante sus primeros años con el equipo mayor, su figura quedó inevitablemente vinculada a la de Diego Armando Maradona. La comparación deportiva fue constante y también puso el foco sobre sus diferentes maneras de ejercer el liderazgo. Fue precisamente Maradona, como entrenador de la Selección, quien le entregó a Messi por primera vez la cinta en una Copa del Mundo. El 22 de junio de 2010, con apenas 23 años, el rosarino fue capitán ante Grecia, en el último partido de la fase de grupos del Mundial de Sudáfrica, en un equipo que también contaba con referentes como Javier Mascherano, Javier Zanetti y Sebastián Verón. Después de la Copa América 2011, Alejandro Sabella asumió como entrenador y tomó una decisión que marcaría definitivamente la historia de Messi con la Selección: convertirlo en capitán absoluto. Sabella entendía que la responsabilidad podía fortalecer su vínculo con el grupo y darle una dimensión diferente a su liderazgo. El entrenador viajó a Europa para comunicarle personalmente la decisión y, desde entonces, Messi comenzó a ejercer de manera permanente una función que terminaría convirtiéndose en parte inseparable de su figura dentro del seleccionado.

Durante los primeros años de esa etapa, su manera de liderar fue objeto de cuestionamientos. Sin embargo, con el paso del tiempo, la voz del capitán comenzó a ganar espacio. Un momento significativo se produjo en 2019, después de la semifinal de la Copa América de Brasil ante el local, cuando Messi expresó públicamente su disconformidad con el arbitraje y con el funcionamiento de la Confederación Sudamericana de Fútbol. A partir de entonces, aquella imagen del capitán reservado comenzó a convivir con otra, más firme y dispuesta a expresar públicamente su posición. La consolidación definitiva de su liderazgo llegó durante el ciclo de Lionel Scaloni. Rodeado por una nueva generación de futbolistas que lo tomó como referente, Messi encontró una manera de ejercer la capitanía que combinó experiencia, autoridad y cercanía con sus compañeros. Con la cinta como símbolo, encabezó la etapa más exitosa de la historia reciente de la Selección, con las conquistas de la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. Su último partido con la cinta llegó en la final del Mundial 2026. Más de una década después de aquella primera experiencia como capitán, Messi cerró así una historia de liderazgo que acompañó una era completa de la Selección Argentina.

Fuente: AFA