El partido que nadie quería jugar
Selección: Francia
Francia e Inglaterra afrontan el partido por el tercer puesto todavía desolados y con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad histórica. Las dos selecciones llegaban a semifinales convencidas de que podían pelear por el título, pero terminaron superadas por España y Argentina, respectivamente. Ahora buscan acabar el torneo con una victoria que les quite un poco el mal sabor de boca. El golpe fue muy duro para Francia ya que era la favorita para todos. Los de Didier Deschamps, que habían mostrado una gran solidez durante el torneo, fueron claramente inferiores a España. La presión francesa nunca funcionó, el centro del campo perdió la batalla y Kylian Mbappé apenas pudo entrar en juego. El 2-0 reflejó la superioridad española y dejó a los galos sin respuesta en una noche para el olvido.
Fuente: Mundo Deportivo