La Copa que cambió la historia para siempre

Selección: Argentina

La Copa que cambió la historia para siempre

Hay fechas que trascienden el resultado de un partido. Fechas que marcan un antes y un después. El 10 de julio de 2021 no fue solamente el día en que la Selección Argentina volvió a conquistar la Copa América después de 28 años. Fue el punto de partida de una transformación profunda. Allí comenzó a forjarse el espíritu, la identidad y la unidad de un grupo que, cinco años después, sigue representando como nadie los valores de todo un país. Aquella conquista no fue fruto del azar. Fue el resultado de convicciones firmes, decisiones valientes y de un proyecto que había comenzado a construirse años antes, con una idea clara: recuperar el sentido de pertenencia, devolverle protagonismo a la Selección y construir un equipo que volviera a emocionar a los argentinos. En un contexto mundial absolutamente excepcional, atravesado por la pandemia, el fútbol también enfrentó uno de los desafíos más grandes de su historia. Respetando cada uno de los protocolos sanitarios establecidos, cumpliendo estrictamente la burbuja sanitaria y viajando a Brasil con una delegación reducida de apenas setenta personas, la Asociación del Fútbol Argentino asumió el compromiso de competir con responsabilidad, profesionalismo y un enorme sentido colectivo. También merece un reconocimiento especial la decisión del presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, de sostener la realización de aquella Copa América en uno de los momentos más complejos que vivía el continente. No fue una determinación sencilla. Requirió liderazgo, diálogo y una enorme capacidad para organizar un torneo seguro, que finalmente se convirtió en un símbolo de esperanza para millones de personas. Desde la AFA fuimos de los primeros en expresar nuestra voluntad de que la competencia pudiera disputarse, convencidos de que, respetando todas las medidas sanitarias, el fútbol también podía transmitir un mensaje de fortaleza y de unión en tiempos difíciles. Aquella Copa América no solo devolvió un título. Construyó un grupo humano extraordinario. Nació una familia futbolística que aprendió a confiar en el compañero, a sostenerse en la adversidad y a entender que el éxito colectivo siempre está por encima de cualquier individualidad. Ángel Di María lo resumió mejor que nadie cuando dijo que ese equipo "rompió la pared". Y tenía razón. Derribó años de frustraciones, terminó con una carga que parecía interminable y abrió definitivamente el camino hacia una nueva era para el fútbol argentino. Detrás de ese logro hubo dirigentes, cuerpo técnico, futbolistas, médicos, utileros, cocineros, kinesiólogos, empleados, colaboradores y cada una de las personas que, desde su lugar, aportaron para construir la primera piedra de este ciclo histórico. Todos fueron protagonistas. Todos hicieron posible que aquella Selección comenzara a escribir una historia que luego continuaría con la Finalissima, la Copa del Mundo de Qatar y el presente que hoy ilusiona nuevamente a millones de argentinos. Cinco años después, esa esencia permanece intacta. La unión, el compromiso, el respeto, la humildad y el sentido de pertenencia siguen siendo las bases sobre las que se sostiene esta Selección que volvió a identificarse con su gente y que hoy representa mucho más que un equipo de fútbol. Desde la Asociación del Fútbol Argentino recordamos con orgullo aquella conquista porque significó mucho más que levantar un trofeo. Fue el nacimiento de una manera de creer, de trabajar y de sentir la camiseta. Fue el comienzo de un camino que todavía sigue escribiendo páginas inolvidables para nuestro fútbol. Porque hay títulos que se celebran. Y hay títulos que cambian la historia. La Copa América de 2021 fue, para todos los argentinos, el inicio de una nueva ilusión que aún continúa.

Fuente: AFA