Karl Fagerström, experto en adicciones: “Si tuviéramos que prohibir algo deberían ser los cigarrillos”
Selección: Suecia
Suecia se ha convertido en el caso más observado de Europa en materia de tabaquismo. Según el informe 2025 de la OCDE sobre el cáncer en Europa, el país registra la menor incidencia de cáncer de pulmón en hombres de toda la UE, con apenas 39 casos por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de la media comunitaria. Además, ha logrado las mayores reducciones en mortalidad evitable por esta enfermedad en la última década, en paralelo a un desplome del número de fumadores, ya en torno al 4%-5%. Este modelo, basado en la reducción de daños y el uso de alternativas sin combustión, tiene uno de sus principales referentes en Karl Fagerström.
Karl Fagerström (Suecia, 1946) es uno de los mayores expertos internacionales en tabaquismo. Psicólogo clínico formado en la Universidad de Uppsala, fundó en 1975 una clínica de tratamiento de la dependencia al tabaco y desarrolló el conocido Test de Fagerström, utilizado en todo el mundo para medir la dependencia a la nicotina. Doctorado en 1981, ha dedicado décadas a la investigación clínica y al desarrollo de terapias de reemplazo de nicotina como el chicle, el parche o el inhalador. Fue director científico en Pharmacia & Upjohn y actualmente trabaja desde su propia consultora, además de ejercer como editor adjunto de la revista científica Nicotine & Tobacco Research y miembro fundador de la Society for Research on Nicotine and Tobacco. Le entrevistamos en Estocolmo esta semana en Fotografiska, el museo contemporáneo de fotografía, arte y cultura para conocer el caso sueco y si ve posible una sociedad libre de humo.
Pregunta - ¿Cree que es posible una sociedad libre de nicotina? ¿El objetivo real debería ser eliminar el humo o eliminar la nicotina?
R - Creo que la historia nos demuestra claramente que es muy difícil erradicar el uso de adicciones en este mundo. En este país, Suecia, tenemos una política de tolerancia cero a las drogas desde 1960 pero hasta ahora, ’60 años después, el éxito que hemos tenido ha sido muy limitado, incluso para controlar las drogas ilícitas. Si intentáramos deshacernos del tabaco, el café y el alcohol, creo que sería aún más difícil. Se puede recurrir a prohibiciones… podemos prohibir la nicotina, pero eso no significa que vaya a dejar de haber usuarios. Se creará un mercado negro, crimen organizado y dinero que se destinará a más actividades delictivas. Así que creo que, al igual que con otros problemas que no se pueden resolver por completo, tenemos que gestionarlos y reducir el daño lo máximo posible.
P - Existe mucha desinformación con respecto a la nicotina, ¿qué es y cuáles son sus efectos?
R - Creo que la gente sabe que la gran mayoría de los usuarios consumen tabaco por la nicotina; de lo contrario, no tendrían ningún interés. Por desgracia, también piensan que la nicotina es la causa de los problemas: cáncer, enfermedades cardiovasculares y enfermedades respiratorias, lo cual no es cierto. Incluso los médicos lo creen. Hay varios estudios que muestran que alrededor del 60% ó 70% de los médicos piensan que causa cáncer. La Organización Mundial de la Salud reconoce que la nicotina no es una sustancia cancerígena, ni tampoco causa trastornos respiratorios. El problema de la nicotina, aunque no es una sustancia completamente inofensiva, es que no debe utilizarse durante el embarazo (…) además, causa dependencia.
P - ¿Cuál es su postura sobre la regulación en la Unión Europea?
R - Creo que el objetivo de la OMS de lograr que fume menos del 5% de la población no es algo muy valiente. El 5% sigue siendo mucha gente. El objetivo debería ser más bien minimizar el daño tanto como sea posible. Yo creo que el problema es que tenemos una tolerancia cero con el tabaco, tanto en lo que respecta al daño como a la dependencia. Como fumador, parece que tienes que dejar de fumar y no puedes usar ninguna otra cosa; es ‘dejarlo o morir’. Ahora tenemos ejemplos de muchos países que han permitido productos alternativos sin combustión y han reducido el número de fumadores de manera considerable y muy muy rápida. En Suecia está en el 4% ó 5%.
P - ¿Qué opina sobre las bolsas de nicotina?
R - La nicotina es necesaria para reducir el daño. No todo el mundo puede dejar los cigarrillos sin recurrir a otra cosa. En mi opinión, las bolsas de nicotina son la forma más segura de productos de nicotina en este momento. Si tuviéramos que prohibir algo, debería ser, por supuesto, el problema real, que son los cigarrillos.
P - ¿Y el riesgo de que estos productos atraigan a jóvenes?
R - Sin duda siempre habrá cierta adopción entre los adolescentes. En el futuro, probablemente empezarán con las bolsas de nicotina, lo cual es mucho mejor que empezar con los cigarrillos. No es una situación perfecta pero para poder cosechar los grandes beneficios en salud pública tenemos que aceptar que algunos sentirán curiosidad.
P - ¿Por qué cuesta tanto aceptar la nicotina?
R - Debemos recordar que hay personas que utilizan estos productos y la nicotina para lo que se podría llamar ‘automed
Fuente: AS.com