“Me motiva ser el español más rápido de la historia”
Selección: EE.UU.
Abel Alejandro Jordán Jul (22 años) es el gran talento de la velocidad española. Nacido en Vigo y residente en Madrid antes de celebrar su primer cumpleaños es hijo de emigrantes cubanos que llegaron a España en 2002. Acaba de terminar ingeniería mecánica en la Universidad Estatal de California (Cal State Fullerton) y desde ahí atiende vía telefónica a AS a escasas horas de disputar las finales del Campeonato Universitario en Oregón, primer esprínter español que alcanza esa fase. “El deporte universitario es lo más aquí, a veces hay más afición que en competiciones a nivel profesional y los estadios se llenan más. Lo viven como algo muy importante”, afirma este talento de 191 centímetros y 78 kilos con zancada portentosa y técnica depuradísima trabajada a las órdenes del cubano Jorge Lozano en España y de Marques Barroso en Fullerton.
“Llego con muchas ganas de la prueba individual y también en el relevo”, explica Abel con ilusión antes de analizar su semifinal (miércoles 18:25 en Eugene, 03:25am del jueves en la península): “No tengo buena calle, la 2, porque en los regionales entré con ‘q pequeña’, pero en un 100 importa menos. Estoy entrenando muy bien y te reconozco que cuando hice 10.10 no salí contento de cómo corrí técnicamente. Salí bien, pero entre el metro 20 y el 60 no fui capaz de acelerar al ritmo como el resto. En los últimos 40 metros sí lo conseguí. Eso me alegró y me motivó mucho porque me veo capaz de mejorar bastante aún. Eso sí, el miércoles no voy pensando tanto en la marca como en poder realizar una buena carrera”. Pasar a la final se antoja complicadísimo porque es el 16º tiempo de los 24 velocistas, diez de ellos (cuatro en su serie) con marcas por debajo del 10.06 que tiene Bruno Hortelano como récord de España desde 2016 y clasifican los dos primeros y los tres mejores tiempos restantes globales.
El billete a la pelea por las medallas del viernes (17:52 en EE UU, madrugada del sábado a las 2:52 en nuestro país) es utópico, pero lo que es real es el asalto a esa plusmarca del hombre más rápido de la historia de nuestro país. “No quiero obsesionarme con eso porque ese pensamiento puede ser más negativo que positivo. Te puede bloquear mentalmente. Eso sí, obviamente tengo claro que soy capaz de correr por debajo, pero lo vengo sabiendo desde hace dos años. Lo que pasa es que una cosa es ser capaz y otra cosa es tener la oportunidad evitando las lesiones, algo en lo que no he tenido mucha suerte. Para lograrlo tengo que estar en plenas condiciones físicas y hacer una carrera perfecta”. Y apostilla: “Ser el velocista más rápido de España es una gran ilusión y pensarlo a veces también me ayuda y motiva en esos entrenos en los que estoy más perezoso. Tengo ganas de conseguir quitarle el récord a Hortelano. Eso sí, casi te diría que preferiría en el Campeonato de España o en el Europeo de Birmingham porque si lo hago aquí me voy a poner a dar saltos como un loco y me van a mirar raro con los tiempos que harán algunos de mis rivales (ríe)”.
Esta temporada, el plusmarquista europeo sub-23 de 60 metros (6.54) ha decidido pausar la velocidad con obstáculos, especialidad en la que también es una estrella como demuestra su cuarto puesto en 60 vallas del Europeo absoluto indoor de Apeldoorn 2024 o su récord nacional sub-23 (7.53). “No me hace mejor en el liso no entrenar vallas, pero la decisión de dejarlo un año en pausa ha sido por las lesiones. Tuve un esguince en el tobillo de grado 2, una microrrotura, mi isquio se irrita mucho y sufro... El cuerpo no aguanta y aunque mantengo ejercicios de vallas para retomar en 2027 decidimos dejar de competir. Puedo correr en 13.6 con tres semanas de entrenamiento, pero yo no quiero eso; quiero evitar errores pasados, controlar lesiones y poder estar en 13 bajos, que creo es mi verdadero nivel en el 110 vallas. Para eso necesito trabajar la técnica y tener el ritmo correcto de entrenamiento”.
En el imaginario popular, un español por debajo de 10 segundos en 100 metros sería uno de los grandes logros de nuestro deporte. ¿Abel Jordán puede conseguirlo? “Es algo complicado, no te voy a mentir porque aunque parece rebajar únicamente una décima cada centésima cuesta mucho más que la anterior. Yo en 2024 corrí en 10.18 con viento en contra de 0.7 y ahora acabo de hacer 10.10 con +0.8. Para pensar en 9.99 primero tengo que correr constante entre 10.05 y 10.15. Entonces es cuestión de tiempo y algo de suerte `para que un día salga la carrera perfecta y des el mordisco necesario. Saber que está ahí y que es posible me tranquiliza mucho mentalmente y me hace competir mejor”.
Su cabeza piensa en Eugene, pero en agosto y junto a su cuerpo ya asentado y viviendo de nuevo en España estarán en Birmingham. ¿Cómo afronta los Europeos? “En los campeonatos grandes me crezco un montón. Tengo la mínima directa y mi único trabajo es ser Top 3 en el Nacional de julio para clasificar. Voy a ir a morir, con muchas ganas y con mucho hambre. No me siento inferior a ninguno de mis r
Fuente: AS