‘Chicharito’ Hernández revela la clave para que el Tri se consagre en el Mundial 2026: “México puede ganar”Por Mariana Campos
Selección: México
La Selección Mexicana encara el reto del Mundial 2026 en casa con una visión marcada por la pasión y expectativas realistas sobre sus posibilidades y su identidad futbolística. Estos ingredientes más el crecimiento de Concacaf a nivel internacional concentran el diagnóstico de Javier ‘Chicharito’ Hernández, quien reflexiona sobre el momento que vive el Tricolor y lo que la afición espera en la cancha.
La discusión principal es si México puede aspirar a ser campeón mundial en 2026, cuando el torneo se celebrará junto a Estados Unidos y Canadá. El máximo goleador del Tri reconoce que soñar con levantar la copa es legítimo, aunque enfatiza que la ambición debe ir acompañada de autocrítica y un entendimiento claro de las fortalezas y límites propios.
Javier Hernández identificó la pasión como la cualidad más característica de la selección mexicana. Para él, la afición nacional exige ver futbolistas que demuestren entrega y compromiso al portar la camiseta nacional, por encima de la táctica y la estrategia.
“México es una cultura apasionada. A lo largo del tiempo, lo que nuestra gente más ha pedido de la selección es pasión. Queremos ver a los jugadores dejar todo en la cancha, sudar, gritar y luchar por el país”, afirma el delantero.
Según el atacante, la conexión entre la afición y el equipo surge cuando el esfuerzo es visible, lo que no significa restar importancia a la calidad futbolística, sino comprender que la entrega es indispensable para inspirar al público.
Hernández subraya la dificultad creciente para enfrentar a Estados Unidos y Canadá en el plano físico y mental; recuerda dos duelos vitales: el triunfo 2-1 en Columbus rumbo a Rusia 2018 y el partido de Pasadena por la Copa Confederaciones, ambos pruebas de una rivalidad más pareja y exigente.
En ese sentido, la Copa del Mundo de 2026 representa para Hernández una oportunidad única, tanto por ser la primera edición que involucra a tres naciones anfitrionas como por el incremento de equipos y partidos.
Visualiza que el evento tendrá un impacto directo en las ligas y academias de México, Estados Unidos y Canadá, potencialmente elevando el nivel de la región. La competencia conjunta, sostiene, fomentará la rivalidad deportiva y la colaboración fuera del campo.
Las observaciones de Chicharito resuenan entre especialistas y seguidores, sobre todo cuando habla de la necesidad de construir objetivos alcanzables. Recalca que México debe aspirar a lo máximo sin tratar de imitar los modelos de Brasil, España o Italia. “No tenemos la misma calidad que Brasil ni vamos a jugar como España. México puede ganar a su manera”, reafirma.
El delantero considera que el dominio tradicional del Tri en Concacaf no debe traducirse en conformismo. Reconoce que el avance de Canadá y Estados Unidos es un reto que, lejos de perjudicar, estimula el desarrollo nacional.
“No se puede crecer sin competencia. Algunos le temen a dejar de ser el rey, pero ganar ante los mejores es más valioso”. La MLS funciona como puente para que futbolistas mexicanos y de la región busquen proyectarse a ligas de élite.
Hernández observa que el futbol actual privilegia cada vez más el aspecto físico, a veces en detrimento de la creatividad y la técnica. Esto, afirma, plantea un reto para la formación de jugadores en México y en la región.
El exgoleador también defiende que la afición mexicana tiene derecho a exigir, pero señala que la presión excesiva puede volverse contraproducente. “Claro que hay presión y expectativas. Ningún equipo va a un torneo nomás por participar. Pero el problema es cuando esa presión se convierte en ruido y termina perjudicando”, apunta. Resalta la importancia de la autocrítica para mantener viva la ambición sin caer en la desmedida exigencia mediática o social.
Fuente: Infobae