El surfista uruguayo al que mordió un tiburón: “No son monstruos”

Selección: Australia

El surfista uruguayo al que mordió un tiburón: “No son monstruos”

El surfista uruguayo Alejo, de 20 años y afincado en Australia desde hace casi dos años, ha compartido por primera vez su versión de los hechos tras sufrir un ataque de tiburón mientras practicaba surf. Lejos de alimentar el miedo o la polémica, el joven ha sorprendido con un mensaje sereno y reflexivo después de una experiencia que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.

“Todo pasó muy rápido”, explica al recordar el momento del incidente. Según su relato, se encontraba sentado sobre su tabla esperando una ola cuando sintió un fuerte golpe seguido de un intenso tirón en el pie. Un tiburón le había mordido. La reacción fue inmediata: pateó al animal con todas sus fuerzas para obligarlo a soltarlo.

“Creo que no pasaron más de dos segundos entre la mordida y mi reacción”, señala. Durante el forcejeo, el tiburón quedó enredado en el invento de la tabla, que terminó separándose debido a la fuerza del tirón. Una vez liberado, Alejo nadó con todas sus fuerzas hacia la orilla, consciente de que el animal podía regresar en cualquier momento.

Uno de los aspectos que más destaca el joven es la capacidad para mantener la calma durante toda la situación. “Había mucha adrenalina, pero mantener la cabeza fría fue crucial”, explica. Su prioridad fue actuar con rapidez y evitar el pánico hasta alcanzar la playa.

Allí recibió la ayuda inmediata de varios amigos que se encontraban cerca. Fueron ellos quienes le practicaron un torniquete de emergencia mientras esperaban la llegada de los servicios sanitarios. “Estoy increíblemente agradecido por cómo reaccionaron”, reconoce.

Las lesiones fueron importantes, aunque afortunadamente no afectaron a arterias principales. La mordida provocó daños en la piel y la musculatura, además de la rotura de un tendón y lesiones en otros. Aun así, el surfista se considera afortunado teniendo en cuenta la gravedad que suelen presentar este tipo de incidentes.

Lejos de culpar al animal, Alejo lanza un mensaje contundente: “Los tiburones no son villanos ni monstruos. El océano es su hogar y somos nosotros quienes entramos en su entorno”. Mientras continúa su recuperación, asegura que esta experiencia ha reforzado su amor por el mar y su agradecimiento hacia quienes le ayudaron aquel día.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos, síguenos en el Instagram de AS Acción y suscríbete gratis a nuestra newsletter, a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Fuente: AS.com