La historia detrás de la frase de Sabella que recordó Scaloni tras la derrota con EspañaPor Nicolás Sturtz

Selección: Argentina

La historia detrás de la frase de Sabella que recordó Scaloni tras la derrota con EspañaPor Nicolás Sturtz

Lionel Scaloni volvió a poner en circulación una de las frases más recordadas de Alejandro Sabella. Al evocarla durante una conferencia de prensa, el entrenador de la Selección argentina reabrió un debate que atraviesa desde hace años al fútbol argentino: cuánto vale el recorrido de un equipo cuando el título queda a un paso y hasta qué punto un subcampeonato puede ser considerado un éxito.

Para entender el origen de esa reflexión y el sentido que tuvo puertas adentro de aquel plantel, Infobae al Regreso dialogó con Julián Camino, exfutbolista e integrante del cuerpo técnico que acompañó a Sabella durante todo el proceso rumbo al Mundial de Brasil 2014. A más de una década de aquella final en el Maracaná, sostuvo que las palabras del entrenador nunca buscaron aliviar el dolor de la derrota, sino reivindicar el valor del camino recorrido.

La frase a la que hizo referencia Scaloni fue pronunciada pocos días después de la caída ante Alemania en la final del Mundial. Durante un reconocimiento realizado en el Congreso Nacional, Sabella expresó: “Lamentablemente, me duele en el alma no haber podido traer la copa para nosotros, para la Argentina, pero este premio, a pesar de ser segundo, es una caricia al alma, me reconforta el espíritu”. Con el tiempo, esas palabras terminaron convirtiéndose en una síntesis de su manera de entender el deporte y de conducir un grupo.

Camino aclaró, además, un detalle que suele recordarse de manera equivocada. Según explicó, aquella declaración no fue realizada durante el regreso de la delegación a Ezeiza, como muchas veces se cree, sino en ese homenaje celebrado días después. Para él, ese contexto también ayuda a comprender el espíritu del mensaje.

Lejos de interpretar la frase como una resignación, el excolaborador de Sabella aseguró que expresaba una convicción que atravesó todo el ciclo de la Selección. “Salir segundos entre 200 países es un montón. No sabés lo que cuesta llegar hasta ahí”, afirmó durante la entrevista. En la misma línea, sostuvo que muchas veces el análisis del fútbol argentino queda condicionado por el resultado final y lamentó que el recorrido de un equipo pierda valor cuando no termina con un título. “Los argentinos somos muy exitistas y siempre queremos ganar”, resumió.

La discusión, para Camino, trasciende aquella final disputada en Río de Janeiro. Con el paso de los años, la mirada sobre la Selección de 2014 también cambió. El equipo que en su momento recibió cuestionamientos por no haber podido levantar la Copa terminó siendo revalorizado, sobre todo después de que el ciclo de Scaloni conquistara la Copa América, la Finalissima y el Mundial de Qatar. A su entender, esa nueva perspectiva permite dimensionar mejor lo que representó aquel subcampeonato y comprender por qué las palabras de Sabella siguen teniendo vigencia.

“Hay que ser dignos en la victoria y también en la derrota”, recordó Camino al evocar una de las enseñanzas que el entrenador repetía con frecuencia dentro del grupo. Para él, esa idea no solo marcó a aquella Selección, sino que también dejó una forma de entender la competencia que continúa vigente más de una década después.

Consultado por el presente del seleccionado nacional, Camino encontró varios puntos de contacto entre Sabella y Scaloni. Más allá de las diferencias futbolísticas y generacionales, consideró que ambos construyeron sus procesos desde un liderazgo discreto, basado en la cercanía con los jugadores, la capacidad para escuchar y una forma de conducir alejada del protagonismo personal.

“Scaloni armó un grupo muy bueno de trabajo. Los jugadores lo siguieron, escucha mucho y nunca entra en polémicas. En eso se parece muchísimo a Alejandro”, señaló. Luego profundizó esa comparación al destacar la humildad como uno de los rasgos distintivos de ambos entrenadores. “Alejandro iba al supermercado, a la tintorería, hacía una vida completamente normal. Scaloni también vive así. Son personas muy sencillas”, describió.

Esa manera de liderar, opinó, también explica parte de la estabilidad que alcanzó la Selección en los últimos años. Por eso consideró que la Asociación del Fútbol Argentino debería hacer todo lo posible para sostener el proyecto encabezado por Scaloni. “Hay que sentarse a hablar con él, convencerlo y darle todo lo que necesite. No es fácil llegar a dos finales del mundo, ganar una y conquistar dos Copas América”, afirmó.

Camino también destacó la capacidad del entrenador para renovar el plantel sin perder una identidad futbolística. Según explicó, Scaloni logró ampliar la base de jugadores convocables, incorporar futbolistas que seguían su carrera en Europa y sostener una idea colectiva que permitió mantener a la Selección entre las principales potencias del fútbol mundial.

Quizá por eso Scaloni eligió volver sobre aquella frase de Sabella. Ya no habla únicamente de la frustración por una final perdida, sino de una manera de entender el fútbol, de competir y de construir un equipo. Doce años después, con una Selección q

Fuente: Infobae