Así se vivió la final del Mundial 2026 en Lima y el triunfo de España sobre Argentina: ¿a quién apoyaron los peruanos?Por Carlos Espinoza
Selección: México
En Lima, la final del Mundial 2026 reunió a cientos de personas en el corazón del distrito de Miraflores, donde la emoción se apoderó de los aficionados que presenciaron el triunfo de España sobre Argentina. El parque Kennedy se transformó en un punto de encuentro para seguidores de ambos equipos, que acudieron con banderas, camisetas y cánticos, en una jornada que terminó sin incidentes.
En Lima, la final del Mundial 2026 reunió a cientos de personas en el corazón del distrito de Miraflores, donde la emoción se apoderó de los aficionados que presenciaron el triunfo de España sobre Argentina. El parque Kennedy se transformó en un punto de encuentro para seguidores de ambos equipos, que acudieron con banderas, camisetas y cánticos, en una jornada que terminó sin incidentes.
Desde antes del mediodía, los alrededores del parque Kennedy recibieron a hinchas enfundados en la camiseta de Argentina. La gran mayoría de los presentes eran peruanos que apoyaban a la selección albiceleste, aunque también asistieron varios ciudadanos argentinos. En contraste, un grupo numeroso de seguidores de España se ubicó en la zona más alejada de la pantalla gigante instalada cerca de la calle Schell.
Ambas parcialidades realizaron un pasacalle previo al inicio del partido. En el caso de los simpatizantes argentinos, las banderas con la imagen de Diego Armando Maradona y Lionel Messi destacaban sobre el resto. El festejo y la tensión se mezclaban en cada rincón, mientras la expectativa crecía a medida que se acercaba la hora del encuentro.
Los aficionados de España, en su mayoría europeos residentes o visitantes, llevaron camisetas y banderas de su país, posicionándose cerca del área del parque conocida por albergar gatos. Durante el partido, los seguidores españoles mostraron nerviosismo y esperanza hasta el gol decisivo que llegó en el segundo tiempo extra. Los hinchas de Argentina, por su parte, alentaron con intensidad y sufrieron con cada ataque rival.
A pesar de la intensidad, la convivencia se mantuvo pacífica. No se registraron incidentes ni peleas importantes durante la jornada, lo que permitió vivir el evento como una verdadera celebración deportiva que se trasladó a la calle San Ramón, conocida como calle de las Pizzas.
Los primeros minutos del partido fueron de tanteo, con largas posesiones alternadas y sin ocasiones claras para ninguno de los equipos. Tanto Unai Simón como Emiliano “Dibu” Martínez apenas intervinieron en el inicio. El primer aviso serio llegó del lado español gracias a una jugada de Dani Olmo y Lamine Yamal, que exigió una gran reacción del arquero argentino.
La polémica apareció antes de los diez minutos, cuando un bloqueo de Alexis Mac Allister sobre Pedro Porro generó reclamos de los españoles, aunque el árbitro dejó seguir. El partido se desarrolló con un ritmo lento, condicionado por el césped irregular y el calor intenso en Estados Unidos, sede de la final.
Pese al control español, Argentina buscó sus oportunidades con jugadas individuales de sus extremos y respuestas defensivas sólidas. El partido se mantuvo igualado hasta el segundo tiempo extra, cuando un ataque de España culminó con el gol que selló el resultado y desató la euforia de sus seguidores.
Tras el pitazo final, la selección de España celebró la obtención de su segunda Copa del Mundo. La entrega del trofeo estuvo a cargo de Donald Trump y Gianni Infantino, presidente de la FIFA. El equipo liderado por Lamine Yamal recibió la copa ante la emoción de los jugadores y el llanto de Lionel Messi, quien se estaría despidiendo de los mundiales, cerrando una carrera futbolística extraordinaria.
La jornada en Lima reflejó la pasión del fútbol y la diversidad de sus aficionados, en un evento que reunió a peruanos, argentinos y españoles bajo un mismo entusiasmo por el deporte.
Fuente: Infobae