Hace 55 años: el primer paso de Carlos Bilardo como director técnico

Selección: Argentina

Hace 55 años: el primer paso de Carlos Bilardo como director técnico

El 22 de agosto de 1971, Carlos Salvador Bilardo debutó como entrenador de Estudiantes de La Plata. Comenzaba una extensa carrera en los bancos que tendría su capítulo más glorioso al frente de la Selección Argentina campeona del mundo en México 1986. Hay fechas que, vistas desde el presente, adquieren una dimensión especial. Y el 22 de agosto de 1971 fue una de ellas. Por la 29ª fecha del Campeonato Metropolitano, Independiente y Estudiantes de La Plata igualaron 0-0 en la histórica “Doble Visera de Cemento” de Avellaneda. El resultado quedó registrado en las estadísticas, pero aquel partido tuvo además un significado particular: fue el debut de Carlos Salvador Bilardo como director técnico.

El futuro campeón del mundo iniciaba así una carrera que se extendería durante décadas y que lo convertiría en uno de los entrenadores más reconocidos de la historia del fútbol argentino. Bilardo llegaba al banco de Estudiantes después del breve paso de Enrique Omar Sívori por la conducción del equipo. El “Narigón”, que conocía profundamente al club después de haber sido uno de sus futbolistas más importantes, asumía el desafío en un momento del campeonato en el que cada partido tenía un peso especial. Y su estreno tuvo una característica que, con el paso de los años, se convertiría en una de las marcas de su manera de entender el juego. Estudiantes planteó un partido inteligente y estratégico. Cuatro volantes fueron destinados a dificultar el inicio de las acciones de Independiente y hubo marcaciones individuales en sectores decisivos. Un ejemplo fue la tarea de Togneri sobre Pastoriza, buscando neutralizar una de las principales fuentes de juego del conjunto de Avellaneda. El resultado fue un encuentro cerrado, intenso y con pocas concesiones. Un partido de mucha disputa en la mitad de la cancha, con roce y fricción, en el que ninguno de los dos equipos logró quebrar el cero. En la segunda parte, Independiente intentó asumir una mayor iniciativa ofensiva, pero tampoco consiguió traducir esa búsqueda en situaciones claras frente al arco rival. El árbitro fue Ángel Coerezza, en una actuación considerada correcta, mientras que el campo de juego se encontraba en condiciones regulares. Aquel 0-0 fue apenas el comienzo. Bilardo dirigió a Estudiantes solamente cuatro partidos en aquella primera experiencia, pero el camino ya estaba iniciado. Con el tiempo, su nombre quedaría asociado para siempre a la historia grande del fútbol argentino: condujo al equipo nacional que conquistó la Copa Mundial de México 1986. Su extensa y exitosa campaña como jugador y su relevante influencia a nivel clubes como director técnico, también avalan la riqueza y capacidad de un referente de nuestro fútbol con marca registrada a nivel mundial. Cincuenta y cinco años después, aquel debut en la Doble Visera puede observarse con otra perspectiva. No fue solamente el primer partido de Bilardo como entrenador. Fue el primer capítulo de una historia que terminaría llevando a uno de los bancos más importantes del fútbol mundial a uno de los grandes estrategas que dio la Argentina. 22 de agosto de 1971. Independiente 0 – Estudiantes 0. El primer partido de una carrera que todavía tenía por delante sus páginas más gloriosas.

Fuente: AFA