Los secretos de la preparación de Argentina para el Mundial: la conexión entre el “fantasma” de Scaloni y los jugadores Por Juan José Ciceri
Selección: Argentina
(Desde Estados Unidos) El tiempo pasa y el mundo del fútbol tiene un secreto a voces de los tantos que rodean a los planteles. “El profe es la clave con los jugadores”, es una cita que no tiene autoría ni épocas determinadas. En Argentina, Europa o cualquier parte del mundo, la relación de un plantel y el preparador físico de turno puede generar una simbiosis determinante. Algo de eso pasó y sigue pasando en la selección de los campeones del mundo en Qatar 2022 que buscarán la defensa del título en el Mundial 2026 en Norteamérica.
¿Recuerdan la primera reacción de Lionel Scaloni tras el penal de Gonzalo Montiel que le dio a la Selección la tercera estrella? Una mueca de felicidad que duró segundos hasta que apareció una figura para abrazar al oriundo de Pujato. Ahí estaba el profe Luis Martín. Ese fanático de Estudiantes de La Plata que dio sus primeros pasos en la escuelita del Pincha y que soñaba con ser goleador en Primera. El mismo que se crió de la mano de Oscar Martín y María Rosa. El que hoy se transformó es un talismán para el DT y forjó una relación con los jugadores que fue la base del éxito del ciclo más ganador en la historia del seleccionado.
En medio del bullicio por la Copa del Mundo, es ideal tomarse unos minutos para analizar la planificación que tiene el armado de un plantel mundialista. Mucho más el de un combinado nacional como el nuestro, que paraliza el corazón de los fanáticos durante los días que dure la excursión por Estados Unidos. Y ahí, el profe Martín tiene la llave a la gloria: porque tiene un vínculo cercano con los futbolistas y se adapta a cada situación de vida o deportiva. “Es una persona increíble”, le dijeron a Infobae sobre el perfil de Luis, ese hombre que se crió a pocas cuadras del country de City Bell en La Plata.
En épocas de competencia en los clubes, la relación estrecha que mantiene el PF junto a su ladero Juan Tamón y los futbolistas es clave. Esa red de comunicación entre una parte y los clubes dueños del pase de cada jugador, también lo es. “Tenemos diagramado una red vía mail o telefónica. Nosotros arrancamos hace rato con una metodología que antes que vienen los jugadores con nosotros, recibimos toda su información”, le dijo Martín a Juan Pablo Varsky durante una entrevista en su canal Clank!.
“Nos hacen llegar termografías (mapa de calor de un jugador cuando entrena o juega), los preventivos, trabajo de gimnasio, GPS durante un mes. Recibimos todo eso. En muchos casos evaluaciones, que se las pedimos. Entonces, una vez que nosotros juntamos toda esa información, viene lo más importante, que es el análisis de cada uno. Después de tanto tiempo, ya los conozco, ya sabés cómo funcionan, qué es lo que les conviene. Pero hay un análisis previo al entrenamiento para determinar la carga que vamos a aplicar a cada jugador. Y después hacemos con el cuerpo técnico el diseño de la tarea para cada jugador”, reveló sobre cómo se planifica el cuidado de cada futbolista de cara a una Copa del Mundo.
Imagínense esa preparación en un escenario como el que atravesó el combinado nacional, con una buena cantidad de futbolistas que llegaron “tocados” tras el anunció de la lista de 26 jugadores. Ahí es donde juega la importante del profe como un volante central de toque: coordinar los trabajos con el cuerpo médico que dirige Daniel Martínez, y los diálogos de cada día con Scaloni, Pablo Aimar, Roberto Ayala y Walter Samuel para el seguimiento de lo que cada jugador tiene, puede o debe hacer en el campo o en el gimnasio.
Justamente, la antesala a un torneo de esta magnitud genera cuidados especiales. Sobre todo en esta ocasión, donde el Mundial se volverá a jugar al final de la temporada europea. Los cuerpos tienen otra carga a diferencia de lo que sucedió en diciembre del 2022, cuando el certamen cayó en el medio de la competencia. Así que el diálogo con los futbolistas y la ciencia aplicada al deporte, como los datos que puede brindar el GPS, se convirtieron en un bastión para la preparación.
“Trabajamos obviamente con tecnología en vivo. Vamos mirando un poco los números, los relojes, ya más o menos por las actividades que hacemos, sé por dónde va. Pero para mí lo mejor es la visión. Es verlo puntualmente, más allá de que tengo el número frío que me dice que por ahí puedo estar para un poquito más o un poquito menos. Desde que estoy en la Selección, he logrado tener un programa, porque me he puesto de acuerdo también con los distintos profes de los chicos que estaban afuera, de tomar seis, siete variables y manejarnos por ese lado. Le damos el valor que hay que darle. Analizamos y utilizo más que nada para la prevención de las cargas”, agregó sobre el tema, pero haciendo foco a la importancia que tiene la relación personal con el jugador, sus sentimientos y objetivos según el rol que tiene dentro del equipo. O mismo sus expectativas de crecer en la consideración.
Desde ser el clásico profe de educación física en colegios o hasta trabajar en gimnasia del barrio, Martín llegó a
Fuente: Infobae