Didier Deschamps tiene sangre azul
Selección: Francia
Didier es cariñoso, cercano, bromista, relajado y auténtico. Tan vasco que podría haber nacido en pleno centro de Bilbao. Competitivo cuando juega a pádel o al parchís y fiel a su cuadrilla, su gente, con los que sigue siendo el mismo. Deschamps aparentemente es un hombre duro, recto, innegociable, pero es un escudo que se creó de forma natural para protegerse. Lleva 25 años defendiendo la camiseta de la selección francesa, les ‘bleus’, la mitad de ellos como futbolista. Fue campeón del mundo en 1998 en una final contra Brasil marcada por los problemas físicos de Ronaldo en la víspera. Nada menos que 14 años en los banquillos como seleccionador donde levantó la Copa del Mundo en el Rusia y fue finalista en Qatar . 9.207 días, 285 partidos, y el placer de haber podido convocar a un padre, Lilian Thuram , y sus dos hijos, Marcus y Khephren . Y después de todo esto sólo le queda el Mundial de México, USA y Canadá estos días y la despedida.
Fuente: Mundo Deportivo