Sigmund Freud, psicoanalista: “Quien piensa en fracasar, ya fracasó antes de intentar; quien piensa en ganar, lleva ya un paso adelante”
Selección: Austria
Sigmund Freud nació el 6 de mayo de 1856 en Freiberg, Moravia, en el Imperio Austriaco. Es conocido como el padre del psicoanálisis, un método cuyo objetivo es tratar enfermedades mentales. El psicoanálisis freudiano es una teoría que intenta explicar el comportamiento humano a partir de los conflictos sexuales inconscientes que se originan en la infancia.
Cuando tenía cuatro años, su familia se trasladó a Viena, donde se estableció durante varios años. A los 17 años decidió estudiar Medicina en la Universidad de Viena, donde se graduó años más tarde. En 1877 comenzó un estudio sobre el sistema nervioso en peces, una investigación en la que destacó.
Más tarde, en 1882, comenzó a trabajar como médico en el Hospital General de Viena. En 1886 contrajo matrimonio con Martha Bernays y empezó a ejercer la medicina de forma privada, especializándose en los trastornos relacionados con el sistema nervioso. Con el tiempo, su interés se centró en el ámbito psicológico y, hacia 1889, inició el desarrollo de la teoría psicoanalítica.
Entre sus teorías más destacadas se encuentra la idea de la mente como un iceberg, donde la parte consciente es pequeña y el inconsciente contiene la mayoría de deseos y recuerdos. Algunos pensamientos dolorosos se ocultan mediante la represión, pero siguen influyendo en la conducta. A través del psicoanálisis, se busca hacer consciente ese contenido oculto para comprender mejor la mente.
Por otra parte, también estudió los sueños, considerándolos una vía de acceso al inconsciente, ya que durante el sueño las defensas mentales disminuyen y aparecen deseos reprimidos o recuerdos de forma distorsionada. Distinguió entre el contenido manifiesto (lo que recordamos del sueño) y el contenido latente (su significado oculto), señalando que incluso las pesadillas pueden representar la realización de un deseo. Para Freud, los sueños no eran aleatorios, sino símbolos que permitían interpretar la mente.
En su vida dejó varias frases destacadas, entre ellas:“Quien piensa en fracasar, ya fracasó antes de intentar; quien piensa en ganar, lleva ya un paso adelante”.
Entre sus curiosidades destaca que, para este hombre, lo sencillo alimenta el alma, ya que entendía que las raíces dan significado a la vida, algo que se reflejaba en su estilo de vida austero. En su día a día, apenas daba importancia a la apariencia personal y evitaba las compras innecesarias, llegando a limitar su vestuario a unos pocos trajes, ropa interior y un número reducido de zapatos. Sin embargo, esta sencillez convivía con su faceta de coleccionista, especialmente de estatuillas antiguas. Además, disfrutaba de actividades tranquilas como pasear por el bosque, recoger setas y jugar a las cartas.
Sigmund Freud murió el 23 de septiembre de 1939, a los 83 años, a causa de un cáncer de laringe y un cuadro séptico agudo. Su médico, Max Schur, cumplió un pacto previo y le administró morfina cuando su estado fue irreversible.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí
Fuente: AS.com