Las pioneras que hicieron historia: a 55 años del día que cambió el fútbol femenino argentino
Selección: Argentina
21 de agosto de 1971. México. Una fecha que merece ser recordada mucho más allá de un resultado. Ese día, la Selección Argentina femenina venció 4-1 a Inglaterra en el Mundial de México y escribió una de las páginas más extraordinarias de la historia del fútbol argentino. Los cuatro goles fueron de una misma jugadora: Elba Selva. Aquel partido se convirtió, con el paso de los años, en el símbolo de una generación de futbolistas que jugó cuando todavía había que abrirse camino prácticamente en soledad. Por eso, cada 21 de agosto se celebra el Día de la Futbolista Argentina, en homenaje a aquellas pioneras que se animaron a jugar cuando hacerlo significaba desafiar prejuicios y un entorno que todavía no estaba preparado para reconocerlas. El contexto permite dimensionar todavía más aquella hazaña. El torneo disputado en México en 1971 no fue organizado por la FIFA y la delegación argentina llegó en condiciones muy diferentes a las que hoy acompañan a una Selección nacional. El plantel estaba integrado por apenas 17 jugadoras y no tenía entrenador. Las dificultades eran tantas que las futbolistas tuvieron que coser ellas mismas los números en sus camisetas. Sin estructura, sin los recursos de las selecciones actuales y con escaso reconocimiento, salieron a la cancha para representar a la Argentina. Y lo hicieron dejando una huella. Cuatro goles para una gran historia Frente a Inglaterra, Elba Selva se convirtió en la protagonista absoluta. La número 10 marcó los cuatro tantos del triunfo argentino por 4-1 y quedó para siempre asociada a una de las victorias más importantes del fútbol femenino nacional. Años después, Selva recordó aquella experiencia con la emoción intacta. “Tengo un recuerdo hermoso del Mundial. Ver tantas chicas de todo el mundo jugando al fútbol me emocionó porque eso no sucedía en la Argentina”. También quedó grabada en su memoria la imagen de aquel estadio mexicano repleto. “Salir a la cancha y ver ese estadio tan grande colmado fue emocionante. Después de mi primer gol la gente empezó a cantar por Argentina y me temblaron las piernas”. No era solamente un partido. Para aquellas jugadoras, era la posibilidad de demostrar que el fútbol también podía ser un lugar para ellas. 17 nombres para no olvidar Aquel equipo no quedó únicamente en la historia por los cuatro goles de Elba Selva. También por las 17 mujeres que formaron parte de aquella aventura y que, sin saberlo, estaban abriendo un camino que muchas otras recorrerían después: Gloria García, Marta Soler, Teresa Suárez, Angélica Cardozo, Blanca Bruccoli, Elba Selva, Eva Lembessi, Virginia Andrada, María Fiorelli, María Ponce, Zulma Gómez, Ofelia Feito, Susana Lopreito, Marta Andrada, Virginia Cattáneo, Zunilda Troncoso y María Cáceres. Diecisiete nombres. Diecisiete historias. Una misma camiseta. La Selección Argentina terminó aquel Mundial en el cuarto puesto, un resultado extraordinario teniendo en cuenta las condiciones en las que llegó al torneo. El camino que ellas empezaron Cincuenta y cinco años después, el fútbol femenino argentino es otro. Las jugadoras cuentan con indumentaria, cuerpos técnicos, preparación física, alimentación, competencia y una estructura que aquellas pioneras ni siquiera podían imaginar. Pero el crecimiento no borra el origen. Lo hace todavía más importante. El 21 de agosto no es solamente la celebración de una victoria. Es el reconocimiento a una generación que jugó cuando casi nadie miraba, que representó al país cuando hacerlo parecía una aventura y que consiguió que una camiseta argentina también pudiera ser llevada por mujeres en un escenario mundial. Aquel 4-1 ante Inglaterra fue mucho más que un resultado. Fue una señal. Elba Selva marcó cuatro goles. Aquellas 17 futbolistas marcaron un camino. Y el fútbol femenino argentino nunca volvió a ser el mismo.
Fuente: AFA